REFLEXIONES SOBRE EL OSCURANTISMO
XIV. El canje.
Como dantesco califica un periodista un hecho ocurrido en la cárcel de Uribana. Y dantesco es lo que causa horror o una fuerte impresión, vinculado siempre con lo obscuro de la muerte, con lo abominable, con lo espeluznante.
Y no de otra manera, por supuesto, pueden ser considerados los hechos ocurridos en ese antro que es el penal de Uribana. El 18 de marzo ocurrió allí un secuestro de varios funcionarios del penal, entre ellos unas trabajadoras sociales y un custodio. Este último fue asesinado con una explosión de C4, después de que los presos habían pasado cuatro días con sus rehenes, sin recibir alimentos de las autoridades ni de sus familiares. Cuando el cuerpo del custodio fue reclamado por sus familiares, los presos le exigieron al director del penal cierta cantidad de yuca y pollo a cambio del cuerpo del custodio.
Este hechos pone sobre el tapete, una vez más, la comprobación de que la sociedad venezolana corre por el plano inclinado de la degradación, de la negación de todo valor o de todo principio moral, político o social. Es el hecho de convertir el cuerpo de un semejante, presumiblemente inocente, en una mercancía , vale decir, en un bien intercambiable por otro; convertirlo, indirectamente, en alimento, colocando en nuestras mentes las oscuras prácticas del canibalismo; es el horror que está presente en el recuerdo fantasmático de la horda antropófaga. .
Este trueque, propuesto y ejecutado en Uribana, nos lleva, asimismo, a recordar que el Difunto consideraba el trueque como un mecanismo económico apropiado para el así llamado Socialismo del Siglo XXI.
Los linchamientos, los asesinatos masivos, la existencia de megabandas, la presencia del narco en diversos niveles de la sociedad venezolana, la impunidad, la radicalización de la exclusión, la sombra amenazante del hambre y, ahora, este trueque vil, revelan más que nunca que la sociedad venezolana va en picada, desde la civilización a la barbarie.
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