lunes, 4 de julio de 2016
REFLEXIONES SOBRE EL OSCURANTISMO. I De la Anomia.
En realidad hay mucho de que hablar, mucho sobre lo cual reflexionar. Esta mañana escuchaba a un periodista de un canal televisivo que hacía alusión al tema de la ANOMIA, a esa situación caracterizada por una carencia, por una ausencia de normas (anomia significa, literalmente, falta de normas,), una situación en la cual el individuo y el grupo social carecen de un concepto claro de lo que es una conducta apropiada y aceptable y de aquello que no lo es. Se carece, entonces, de la claridad necesaria para actuar moralmente, afectándose la necesaria cohesión social y produciéndose el desorden que conduce a la anarquía. La situación anómica fue tratada desde el principio por los padres de la sociología clásica, entre ellos Emile Durkheim y un poco más tarde por Robert Merton, quien la definió como una ruptura en la estructura cultural , ocurriendo particularmente cuando existe una aguda fractura entre las normas culturales y la posibilidad que el individuo tiene - actuando dentro de esas normas- para alcanzar los fines propuestos por el sistema; fines que el sistema presenta como apreciables para el individuo, pero que resultan inalcanzables para éste cuando las instituciones encargadas de regular el acceso a los fines propuestos, están deterioradas o han dejado de funcionar. Asimismo, la situación anómica tiene como componente esencial la existencia de multiplicidad de normas opuestas , que se contradicen entre sí, así como el resquebrajamiento de las instituciones que regulan la vida social, produciéndose, ante esta situación, un resquebrajamiento de la normativa social y de la moral del grupo. La anomia puede caracterizarse como un patología social en la cual aparecen, en ausencia de los debidos controles sociales, las conductas desviantes, criminales y anti sociales que destruyen el tejido social y, como ya se apuntó, conducen a la anarquía. Son signos apreciables de la anomia los comportamientos irresponsables de quienes no respetan, por ejemplo, la normativa del tránsito, el derecho ajeno a la tranquilidad y al reposo, el pudor de las familias, la propiedad privada, El culmen de esa patología se expresa, en una sociedad como la venezolana, en el elevado índice de asesinatos, los numerosos secuestros, la participación de las policías en los delitos comunes, la matraca realizada por las diversas policías del país, la impunidad, la corrupción de los gobernantes, etc. .
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