martes, 5 de julio de 2016

REFLEXIONES SOBRE EL OSCURANTISMO. X.

 Cambio Cualitativo.


Hasta finales del año pasado yo mantenía una opinión en el sentido de que la Conferencia Episcopal, la MUD y diversos sectores del país pensante pecaban de ilusos. Y mantenía esa opinión porque esos ciudadanos se empeñaban en creer en la posibilidad de arribar a un diálogo con el régimen castro chavista. Alegaba yo, en mis solitarias reflexiones que en alguna oportunidad escribí, dos cosas fundamentales:1. El régimen castro chavista es incapaz de conversar con nadie que piense diferente porque ellos se creen el sujeto de una historia que está escrita y que marcaría el rumbo del mundo hacia el comunismo.2. y esto es consecuencia de lo primero: conversar (con la posibilidad de llegar a acuerdo y consensos) pondría en tela de juicio el papel "histórico" que se atribuyen. Es decir, significaría condicionar el curso de los acontecimientos; significaría la posibilidad de retroceder en el camino que, ineluctablemente, nos conduciría al comunismo; significaría la posibilidad de permitir al enemigo influir en esa misión sagrada de realizar la historia...Ese es el fecal pensamiento de estos turiferarios del castrismo, sedicentes marxistas de corbatas Luis Vuiton y zapatos Florsheim.
Hizo falta que la oposición obtuviera una clamorosa victoria en diciembre y que el régimen se blindara en el TSJ para que la gente decente comenzara a darse cuenta de que Maduro y su combo intentarán morir con las botas puestas. Posteriormente, ya en la Asamblea, la oposición negó la solicitud de Poderes Especiales (que eso es el Decreto de Emergencia) y, ante la trampa del TSJ, comprendió que la filosofía del régimen consiste en aquella frase de "après moi, le déluge" (después de mí el diluvio), que sintetiza su interés sólo en conservar el poder para ejercerlo irrestrictamente, convertirnos en esclavos y ellos disfrutar del sensualismo del poder; y, de no ser así, que todo se vaya al carajo.

El cambio cualitativo ocurrió entonces: la oposición (y en ella incluyo a todas las instituciones privadas, la CEV, las universidades, Colegios profesionales, academias, partidos, etc,) se dio cuenta de que no podía seguir deshojando la margarita y se decidió a quemar las naves: "hay que salir de Maduro. Hay que salir de Maduro y para ello la Constitución nos señala varias opciones. No renunciamos a ninguna y comenzaremos a ejecutarlas".
Quiero creer en ese propósito; quiero creer en que están convencidos de la necesidad de arremeter con el pueblo en la calle contra el régimen.
Quiero creer en eso. Necesito creer en algo. Creo que, muchos como yo, necesitan también creer en algo más. Muchos, como yo, sabemos que la Asamblea es un paso necesario, pero no el único ni el último.

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